El guion de Grecia

Tercero básico · Aproximadamente 3 minutos

Al principio presentas el cuento. Después hablas como si fueras la niña. Respira entre pantallas y usa tus propias palabras.

1. Pobre tía Pita

La niña → La tía Pita → Salomón

Hola, soy Grecia y hoy les voy a contar «Pobre tía Pita». Aparecen una niña, su vecina, la tía Pita, y su perro Salomón. La niña cuenta lo que le pasó, así que yo también lo voy a contar como si me hubiera pasado a mí. Todo empezó con un desayuno.

2. ¡A las seis de la mañana!

Muy temprano → Desayuno → Más tarde

Le llevé el desayuno a la tía Pita a las seis de la mañana. Pero ella dijo que se lo iba a comer más tarde, cuando estuviera más despierta. Cuando ya me iba, descubrí que Salomón había entrado detrás de mí. ¡Y la tía Pita era alérgica a los perros!

3. ¡Salomón a la piscina!

Gritos → Flores → Piscina

La tía Pita empezó a gritar. Con los gritos, Salomón se puso un poco loco, ¡y yo también! Corrió por la casa, rompió las flores y saltó a la piscina. Como no nadaba muy bien, me tiré a buscarlo, ¡con ropa y con todo! Después lo sequé con la cortina y lo mandé a casa.

4. ¡Una ambulancia!

Morgana → Ambulancia → Mi casa

La tía Pita seguía muy mal. Le pasé unas aspirinas, pero no me hacía caso y señalaba el teléfono. Me pidió una ambulancia. Con los nervios llamé a Morgana, porque no sabía el número de la ambulancia. Le pedí que la mandara a mi casa, que estaba al lado. ¡Y ahí empezó otra confusión!

5. ¡Resolvimos su caso!

Me buscaron → Mi foto → ¡Aquí estaba!

Mi mamá no me encontraba y se asustó. Los señores de la ambulancia llamaron a la policía. Buscaron en el jardín, en la casita de Salomón, donde Roco y en el quiosco de don Luis. Por fin llegaron donde la tía Pita. Yo abrí, toda mojada. Me miraban y miraban la foto. ¡Señora, resolvimos su caso!, dijeron. Mi mamá me mandó castigada a mi pieza.

6. ¡La tía Pita mejoró!

El mensaje → La clínica → Pedir perdón

Desde la ventana lancé un mensaje amarrado a una pelota para pedir ayuda. ¡Le cayó en la cabeza a un señor de la ambulancia! Entonces grité que la tía Pita estaba grave. La llevaron a la clínica y mejoró. Tenía un cálculo en la vesícula, no era la alergia. Mi mamá me dijo que, con todo el enredo, le había salvado la vida. Yo quería pedirle perdón por Salomón. Muchas gracias.